sábado, 20 de junio de 2020

Las Competencias en la Educación Superior


República  Dominicana

Universidad Católica de Santo Domingo
(UCSD)
Facultad de Humanidades y Educación
Escuela de Educación
Enfoque, Diseño y Desarrollo Curricular Universitario.
Las competencias en la educación superior

Sustentante:
                                         Enmanuel Jiménez Garcias    2015-1455
                                         Eddison Mesa.                        2015-1354 
                                         Flor De Liz Gómez.               2015-0260    
                                         Daysi Margarita De Jesús.     2019-0978
                                        Genara Martínez Jimenez.      2019- 0982

Maestría en Docencia y Gestión Universitaria

Maestra
 Licda. Eliana Margarita Páez de los Ángeles

Santo Domingo, D.N.
Junio, 2020

Objetivo del Blogger.

El objetivo por el cual hemos creado este blog es para presentar el término de competencia en la educación superior a los estudiantes del nivel superior  y futuro docente universitario para que puedan analizar los conocimientos y utilización que tiene el docente acerca del blog como herramienta educativa.



DEFINICIÓN DE LA COMPETENCIAS.

El término competencia es polisémico, hay una diversidad de interpretaciones conceptuales y se utiliza con múltiples significaciones y con diversos sentidos para abordar actividades relativas a la formación de recursos humanos en la empresa, a la capacitación de personal y, más ampliamente, a la formación profesional desde el nivel básico hasta el posgrado.

La utilización del término competencias en el ámbito educativo ha venido usándose desde la segunda mitad del siglo XX. Sin embargo, la forma de entender y aplicar dicho concepto nos remite a la adopción de una teoría o paradigma sobre la cual se construye el término. Básicamente, el concepto de competencias se ha desarrollado en dos corrientes epistémicas: la conductista-cognitivo y la socioconstructivista e interactiva (EURYDICE, 2002).


La primera corriente sostiene que el conocimiento se puede comunicar, transferir y enseñar; por ello los estudiantes tratarán de aprenderlo, pues el conocimiento no puede construirse en la escuela, sino que se genera en otras instituciones. Los estudiantes deben reproducir fielmente los saberes. Estos saberes se establecen en el curriculum como objetivos operativos, priorizando el aprendizaje intelectual.

Otra definición acorde con esta corriente es la de Levy-Leboyer, quien la define como: “Repertorios de comportamientos observables que algunas personas dominan mejor que otras y que los hace eficaces en una situación determinada” (Baeza, 1997).
La definición de Ignacio Pozo (2007, p. 13), se fundamenta en el constructivismo diciendo que competente “es ser capaz de afrontar, a partir de las habilidades adquiridas, nuevas tareas o retos que supongan ir más allá de lo ya aprendido”.

Una competencia es una capacidad profesional que implica una construcción intelectual culturalmente diseñada, desarrollada en un proceso formativo. Se puede ver a la competencia como la combinación y desarrollo dinámico de conjuntos de conocimientos, capacidades, habilidades, destrezas y atributos de carácter intelectual y procedimental que se constituyen en un desempeño profesional producto de un proceso educativo. (Dirección de Docencia, 2009).

Vídeo de las Competencias y educación superior


Tipos de competencias.

Díaz (2006), sostiene que no es fácil establecer una clasificación o una organización de las competencias dado que su aplicación a la educación data relativamente de muy pocos años, lo que según Díaz causa la inexistencia de un planteamiento sólido sobre las mismas. Explica, también Díaz que las diversas propuestas elaboradas por cada autor o cada programa demuestra las denominaciones para ellos pertinentes. Muestra de ello es el recuadro que se presenta en el anexo 1, sobre el ordenamiento de la problemática de las competencias.

La clasificación que el Sistema Nacional de Educación Superior Tecnológica (SNEST) considera para el curriculum de sus carreras consiste en dividirlas en dos grandes apartados: competencias específicas y competencias genéricas. Según F. Xavier Carrera Farram (Carrera, 2001):


a) Competencias específicas. Son aquellas que en su desarrollo definen una cualificación profesional concreta, al sujeto en formación; es decir: saberes, quehaceres y manejo de tecnologías propias de un campo profesional específico.

b) Competencias genéricas. Son aquellas que se pueden aplicar en un amplio campo de ocupaciones, condiciones y situaciones profesionales dado que aportan las herramientas intelectuales y procedimentales básicas que necesitan los sujetos para analizar los problemas, evaluar las estrategias, aplicar conocimientos a casos distintos y aportar soluciones adecuadas.

También, pueden identificarse tres tipos de competencias genéricas (Dirección de Docencia, 2009).
1. Competencias instrumentales: competencias relacionadas con la comprensión y manipulación de ideas, metodologías, equipo y destrezas como las lingüísticas, de investigación, de análisis de información.

 2. Competencias interpersonales: capacidades individuales relativas a la capacidad de expresar los propios sentimientos, habilidades críticas y de autocrítica.


3. Competencias sistémicas: son las destrezas y habilidades que conciernen a los sistemas como totalidad. Suponen una combinación de la comprensión, la sensibilidad y el conocimiento que permiten al individuo ver cómo las partes de un todo se relacionan y se estructuran y se agrupan.

Las competencias genéricas son prácticamente las competencias básicas que todo profesionista debe desarrollar producto de su proceso formativo y podría decirse que son las que lo identificarán como egresado de determinada institución. Por ello, resulta especialmente relevante conocer cuáles son las competencias genéricas que tanto docentes como estudiantes consideran que son las más importantes.





Fortalezas y debilidades del modelo y enfoque por competencias.

Ahora bien, a partir de la aceptación que ha tenido tal modelo y enfoque, se pueden rastrear algunas fortalezas para los procesos formativos y educativos. Por ejemplo, una de las utilidades es que “la educación por competencias en el marco de la formación pretende ser un enfoque integral que busca vincular el sector educativo con el productivo y elevar el potencial de los individuos, de cara a las transformaciones que sufre el mundo actual y la sociedad contemporánea” (Cejas, s.f.); es decir, el enfoque y modelo por competencias, busca –y aquí su mayor fortaleza– acabar con la problemática del abismo existente, para muchos docentes y expertos, entre el mundo de la academia y el mercado laboral.


Como Perrenoud y Roegiers consideran que las principales ventajas de un enfoque por competencias en la Educación Superior se sitúan decididamente en la movilización de los saberes en el corazón o núcleo central de la formación. Esto permite, entonces, una mejor legibilidad y una mayor transparencia de los logros o adquisiciones, que benefician tanto a los estudiantes como a los profesores, al igual que al mundo exterior. (Gómez & Álzate, 2010).




Bibliográfica

https://es.slideshare.net/elsamariapacheco/definiciones-de-competencia-segn-diferentes-autores#:~:text=%EF%82%9B%20Las%20competencias%20son%20un,dentro%20de%20un%20contexto%20determinado.

https://www.redalyc.org/pdf/447/44717980008.pdf

file:///C:/Users/Enmanuel%20Jimenez/Downloads/El_modelo_y_enfoque_de_formacion_por_competencias_%20(1).pdf.